Un estudio realizado por un grupo de investigadores de Suiza ha arrojado luz sobre los mecanismos que hacen posible la impresionante capacidad de las nanopartículas para detectar las huellas dactilares dejadas en la escena de un crimen. 

Los científicos han proporcionado evidencias que desafían la teoría comúnmente aceptada de que las nanopartículas son tan eficientes en este sentido porque son atraídas electrostáticamente hacia las huellas dactilares, para desvelar todos sus secretos. 


En realidad, señalan los investigadores, esa atracción es química, y se origina porque los compuestos presentes en la superficie de las nanopartículas se unen (por enlace químico) a la compleja combinación de compuestos presentes en los residuos que dejan dichas huellas (suciedad, cosméticos, sangre, etc.) 


Nanopartículas que se ven 


En la actualidad, existen diversas tecnologías que permiten visualizar las huellas dactilares. Sin embargo, todas ellas adolecen de la sensibilidad suficiente. De hecho, se ha calculado que en torno a un 50% de las huellas dactilares que quedan, por ejemplo, en un papel, no se pueden detectar. Por eso es necesario comprender mejor los mecanismos fundamentales involucrados en la eficiencia de las nanopartículas en la detección de huellas dactilares, explican los autores del estudio en un comunicado del Instituto de Física (IOP) de Suiza. 


Para su investigación, realizada en la Universidad de Lausana, los científicos depositaron huellas dactilares sobre papel de aluminio, y luego sumergieron este en una solución acuosa que contenía nanopartículas de dióxido de silicio (SiO2), un compuesto de silicio y oxígeno, llamado comúnmente sílice. Las nanopartículas fueron recubiertas con un grupo químico, conocido como grupo carboxilo (compuesto por átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno); y se les introdujo un tinte especial, para poder visualizarlas, una vez se pegaban a las huellas dactilares.