«Como juega un mediocampo, así juega un equipo» . Boskov En 22 partidos jugados esta temporada, Benítez ha alineado trece mediocampos diferentes. Quince han sido en 4-3-3, siete en 4-4-2, y sólo se han repetido cuatro mediocampos. El 4-3-3 supuestamente titular: Kroos-Modric-James, es el que más veces se repitió, hasta cuatro veces, y en tres ocasiones su versión con Isco (Modric,Kroos, Isco) cuando Jamés faltó. Luego ha habido ocho combinaciones más para ese mismo 4-3-3-, siete de ellos con Casemiro. Es como un ejercicio de variaciones sobre el mismo sistema, como si se buscase agotar las posibilidades de agrupar en tres a los medios del Madrid: Casemiro, James y Kovacic; Kovacic, Modric, Kroos… así hasta diez 4-3-3 distintos. En cuanto al 4-4-2, ha habido tres diferentes, y la que más se repitió (cuatro veces) fue la formada por Casemiro, Kroos, Modric e Isco. Esta alineación fue una salida estable cuando llegaron las lesiones, y permitió la entrada continuada de Casemiro en el equipo. Los resultados: Cinco victorias, pero derrota en Sevilla y empate en el Calderón. Entre las victorias estuvo la de Madrid frente al PSG, que tantas dudas dejó. Cuando llegaron los delanteros volvió el 4-3-3, pero en permanente variación. El 4-3-3 con Modric, Kroos y James, la que era idea base, participó en el 5-0 al Betis, el 4-1 al Getafe, pero quedó señalado en el 0-4 del Barcelona. En total, en veintidós partidos, dos sistemas fundamentales (el 4-1-4-1 es puntual en algunos momentos). Quince veces el 4-3-3, y el 4-4-2 en ausencia de los delanteros por lesión y vinculado, sobre todo, a Casemiro. De esas quince alineaciones en 4-3-3, diez fueron distintas. Nada se ha repetido más de cuatro partidos. Es decir, dos semanas. No ha habido aún una media en la que pudiesen estar un mes jugando juntos. Es decir, que de la idea base del técnico, el sistema elegido, se ha ido desarrollando, en la parcela fundamental del campo, mediante constantes cambios. Esta inestabilidad y mudanza se explica en gran parte por las lesiones y las rotaciones, pero también habla de desorientación y quizás explique los problemas para afianzar automatismos en el equipo, o el nerviosismo puntual de algunos futbolistas cuando entran y salen del once. No se sabe dónde termina la rotación y dónde empieza la indecisión. Es sabido que sólo se ha repetido una alineación en toda la temporada, justo la titular, la del 0-4 contra el Barcelona. Pero no es que cueste repetir una alineación, es que apenas se repite un centro del campo, lo que por algo se llamó siempre la medular. En esa zona tan importante, Benítez aún no ha asentado una idea.


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